5 de julio de 2011

Mi Último Horario: Al colegio no voy más ni huev... y Estar en la Universidad es una cosa de locos...

Esta Historia va a ser narrada en dos partes:
 1. Al colegio no Voy más ni Huevón
 2. Estar en la Universidad es una cosa de Locos

Basadas en dos bandas nacionales como son Leuzemia y Río, respectivamente; ambos tratan de alguna manera sentimientos comunes a las personas en el país, por lo que muchos se sienten identificados con estas canciones.

En estos momentos acabo de terminar de armar el último horario en mi vida de estudiante universitario, al menos en esta carrera porque pienso seguir alguna otra, pero en verdad al pensarlo me vino nostalgia y quería compartirla.


Al colegio no voy más ni huev... 

Muchos grupos peruanos han hablado de manera muy "sabia" sobre el colegio y la universidad, esas etapas de nuestra vida que muchas veces maldecimos, el hecho de despertarte temprano, hacer las tareas, utilizar uniforme y cantar el himno nacional muchas veces nos han molestado. Como cualquier persona ("normal") detesto los Lunes, detesto levantarme por las mañanas, ya sea con mucho frío o con mucho calor, para tener que ir a la universidad, al colegio o al trabajo; sin embargo, cuando menos nos damos cuenta, han pasado alrededor de 5 años y ya estamos finalizando esa etapa de nuestra vida, muchos queremos que esta etapa acabe, pero no tan pronto, pensamos en que va a ser de nuestras vidas de ahora en adelante, que cosas haremos aparte de trabajar para llenar esos vacíos, quizás seremos los dueños de la noche, o estaremos tan cansados después de trabajar que solo seremos los dueños de nuestros sofás y de nuestras TVs. 

"Al colegio no voy más, ni huevón..." decía Daniel F, en serío el colegio fue una época bonita para mí, con mi perfil bajo y mi actitud "monse", es más siento que hay cosas que hubiese querido vivir en esos momentos los cuales ahora por muchas razones no puedo hacer; entre al colegio en el año 94, desde ese primer día, sabía que iba a pasar un largo trayecto hasta dejar el colegio, ahí miraba a los chicos altos de quinto de secundaría que ya estaban para terminar el colegio y me preguntaba: ¿Cuándo terminaré?, ¿me veré tan alto como ellos?; mientras sonaba la macarena en las radios, junto con el meneito, yo soñaba con que ese día llegara y de una vez poder decir: "Adios colegio, hola universidad"; la verdad como cualquier niño no sabía lo que pedía ni lo que decía, simplemente deseaba terminar el colegio para poder quedarme en mi casa en la mañana, poder salir todo el día a jugar "nintendo", comer helados, ver mis dibujos que daban en las mañanas; en fin, tener unas vacaciones eternas. Pasaron 10 años desde ese entonces, crecí, me enamoré en algún momento, ya tenía 16 años, no era tan grande como imaginé que sería, pero si tenía la barba que tanto añoraba de pequeño, igual a la de mi viejo; en esos momentos se venía venir la Universidad y la pregunta común de "los viejos" y de "los profes": "¿Qué quieres hacer con tu vida?". Esa pregunta común vino a lo largo del 2004, ya era hora de postular a alguna universidad, y para postular a la universidad necesitaba estudiar y, si postulas a medicina en una universidad nacional, estudiar desde que amanece hasta que anochece, llevar tu block con problemas al baño y mientras estas sentado y concentrado, seguir haciendo tus problemas matemáticos. Terminé el colegio y no había ingresado a Medicina, detestaba estudiar todo el día y sin tener que hacer nada más que estudiar, como yo era algo rebelde con mi familia, no iba a la academia, no estudiaba como se debía, total quería darme ese "merecido" descanso después de terminar el colegio; decisión equivocada, al terminar el colegio, esa mala decisión se convirtió en mi constante en todo ese año 2005, ya que por lo peor estaba más controlado por mi familia para que estudiara todo el día, todos los fines de semana se convirtieron en constantes peleas con mi papá y mi mamá que me comparaban todo el tiempo con mis demás compañeros que ya habían ingresado a la universidad, aunque a carreras fáciles, pero en fin ya estaban adentro. Solo me quedaban dos cosas por hacer, estudiar o convencer a mis papas para que paguen por lo bajo un dinero para poder ingresar, cosa con la que no estaban muy de acuerdo, por lo tanto solo me quedo estudiar todo ese año, sin resultado alguno en cuanto a un ingreso a Medicina; postulé y postulé y hasta que al fin recién ingresé a Derecho, algo muy opuesto a Medicina, pero que al igual que la medicina me llamaba la atención, la verdad pude decir que al fin se terminó ese martirio que se llama: "ser preuniversitario". 

Daniel F, pienso igual que tú, al colegio no voy más ni huevón, aunque si tuviera la posibilidad de recuperar el tiempo perdido volvería para hacer esas cosas que jamás hice o deshacer algunas decisiones erradas de las que me arrepiento hasta el día de hoy. Estar en el colegio es una etapa muy importante, porque muchas decisiones y cosas que hacemos ahí, marcan nuestra vida para siempre; y esa pregunta recurrente: "¿Qué quieres hacer con tu vida?" yo se las repito a mis alumnos en la Pre, y a los que se puedan llamar así en la universidad.

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